El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común en las mujeres ocupando el 30% de los diagnósticos. El tratamiento del cáncer de mama es multidisciplinario y depende principalmente de la etapa en la que se encuentre la enfermedad al momento del diagnóstico inicial. Cuando el cáncer se encuentra localizado (etapa 1 y 2) o localmente avanzado (etapa 3) el objetivo del tratamiento es el de curar a la mujer de cáncer.

El tratamiento del cáncer de mama tiene se puede dividir en tres diferentes partes de tal manera que cada una de ellas es importante e independiente de las otras.  Para cumplir con el objetivo de curar es importante que cada una de las partes se realice con éxito y que exista buena comunicación entre los diferentes especialistas que atienden el cáncer de mama (cirujano oncólogo, oncólogo médico y oncólogo radioterapeuta)

La primera de estas partes es el tratamiento que se le da al seno. En el seno es necesario hacer la resección completa del tumor incluyendo un margen adicional de tejido sano de tal manera que el cirujano corte más allá del límite del tumor. Cuando el tumor es pequeño y el seno de un tamaño adecuado, este propósito se puede lograr con un procedimiento llamado cirugía conservadora de mama en donde el cirujano retira un segmento del seno que incluya el tumor y preserva la mayoría del tejido mamario. Cuándo está indicada, la cirugía conservadora de mama se asocia con el mejor resultado cosmético de todos. Para definir si una paciente es candidata a cirugía conservadora de mama, en ocasiones es útil realizar una resonancia magnética de los senos. Es importante señalar, que siempre que se realice cirugía conservadora de mama es esencial que tiempo después se administre un tratamiento de radioterapia al seno afectado. Cuando se siguen estos pasos, el resultado oncológico es óptimo y la cirugía conservadora mas radioterapia han demostrado excelentes probabilidades de curar el cáncer.

Sin embargo, existen algunos casos en los que no está indicada la cirugía conservadora y es necesario realizar una mastectomía. Esto puede ser debido a la presencia de un tumor grande o que se extienda a otras partes del mismo seno. La mastectomía significa una operación en donde se retira todo el seno y puede hacerse de dos maneras; sin reconstrucción inmediata o con reconstrucción inmediata.  Cuando no se realiza una reconstrucción inmediata, en la cirugía se retira todo el seno incluyendo el tumor y la piel, de tal manera que la paciente queda plana del tórax. Esta cirugía se realiza en ocasiones por indicación médica y en ocasiones por preferencia de la paciente. Es importante señalar que aun y cuando no se haya tomado la decisión de hacer una reconstrucción inmediata siempre es posible hacer una reconstrucción del seno en un momento futuro (meses o años después). También existen casos de mastectomías en los que la paciente si es candidata a reconstrucción inmediata, en estas ocasiones se decide involucrar a un cirujano plástico para que en la misma cirugía, una vez realizada la mastectomía, se haga la cirugía reconstructiva. La reconstrucción del seno se puede realizar con implantes o con colgajos de tejido propio.

La segunda parte del tratamiento del cáncer de mama tiene que ver con los ganglios linfáticos de la axila.  Los ganglios linfáticos  son muy importantes porque nos sirven para establecer en que etapa se encuentra la enfermedad y así poder ofrecer el mejor tratamiento y establecer el pronóstico que le corresponde. Esto debido a que cuando el cáncer de mama se disemina a algún sitio, casi siempre pasa primero por los ganglios linfáticos. Para saber si hay cáncer en los ganglios, se realiza un procedimiento quirúrgico llamado ganglio centinela, mediante el cual el cirujano retira el (o los) ganglios linfáticos de la axila que se encuentren más cercanos al tumor. De tal manera que si el cáncer se fuera a diseminar a alguno de los ganglios, lo haría primero a este llamado ganglio centinela. Al retirar el ganglio centinela, éste se envía a patología para que se examine bajo el microscopio y el patólogo nos indique si hay células de cáncer en el ganglio. Cuando el ganglio centinela resulta negativo, entonces podemos confirmar que en cáncer no está en los ganglios y no es necesario realizar algún otro procedimiento de los ganglios. En los casos en los que si se detecta cáncer en los ganglios, (mediante el procedimiento de ganglio centinela o previo a la cirugía por una biopsia con aguja del ganglio) es necesario un estudio integral del caso para definir si es necesario realizar una cirugía llamada linfadenectomia axilar.  En la linfadenectomia axilar, el cirujano retira todos los ganglios de la axila con el propósito de limpiar o eliminar todo el cáncer localizado en estos ganglios y de esta manera brindarle a la paciente la posibilidad de curarse de cáncer. Es una cirugía efectiva aunque se prefiere utilizarla solo en pacientes con cáncer demostrado en los ganglios de la axila porque en pocas ocasiones pueden existir complicaciones de la cirugía incluyendo la linfadenectomia axilar incluyendo la posibilidad de linfedema.

La tercera de las partes necesaria para el tratamiento integral del cáncer de mama se refiere al tratamiento sistémico el cuál usualmente lo administra un médico oncólogo. El tratamiento sistémico puede administrarse antes de la cirugía (neoadyuvante) o después de la cirugía (adyuvante) y tiene como objetivo ayudar a que el cáncer de mama no regrese. Dependiendo de las características del cáncer el médico oncólogo decide si es necesario administrar quimioterapia o medicamentos anti-estrógenos. Para que se puedan tomar las decisiones de tratamiento sistémico, es importante que al tumor se le realicen pruebas especiales mediante las cuales se determina si existen en el tumor alguno de los siguientes receptores: Receptores de estrógeno, receptores de progesterona y otro receptor llamado HER 2 Neu. De existir alguno de estos receptores usualmente son buenas noticias pues significa que la paciente se puede beneficiar de algún medicamento que vaya dirigido al receptor encontrado en el tumor.

La radioterapia también se utiliza como tratamiento adyuvante con el propósito de evitar que el cáncer de mama regrese en el lecho quirúrgico (El pecho o en la axila afectados). La radiación actúa mediante la administración de Rayos X debido a que se ha demostrado que en las dosis correctas, estos son capaces de destruir el cáncer sin dañar gravemente al tejido sano. La radiación está indicada después de una cirugía para el cáncer de mama en todos los casos en los que se realizó una cirugía conservadora y en la mayoría de los casos en los que se demuestra cáncer en los ganglios linfáticos. También puede ser de utilidad en casos especiales de tumores grandes (mayores a 4 cm) o cuando el margen quirúrgico no es el adecuado.

Es importante establecer que cada caso es individual y lo recomendable es que se tomen decisiones consensadas por el grupo de médicos que ayuden a establecer la mejor estrategia de tratamiento; aquella que tenga las mejores posibilidades de curar a la mujer (o hombre) de cáncer. De esta manera, se puede lograr la cura de la gran mayoría de los casos de cáncer de mama. En el Centro de Cáncer Monterrey, contamos con los especialistas, los procesos y el conocimiento para darle a cada paciente un manejo individualizado y una estrategia de tratamiento que tenga las mayores posibilidades de éxito.